Una vez más fue Ricky el que dirigió todas las acciones en el ataque de los Timberwolves al repartir 14 asistencias, atrapar 6 rebotes, recuperar 5 balones y perdió 4, mientras que aportó 6 puntos.
El jugador de El Masnou, en su línea de acciones espectaculares y decisivas, también surgió en los momentos claves de la recta final del partido y se erigió en el salvador del equipo cuando dio la asistencia y anotó el punto que aseguró la victoria de los Timberwolves.
Donte Greeene logró el empate 82-82 para los Kings con un triple cuando sólo faltaba 1:08 minuto para el final del partido.
Ricky en la siguiente posesión dio un pase magistral al novato Derrick Williams que respondió con otro triple y el propio jugador español con 33 segundos para que acabase el tiempo reglamentario anotó el segundo de dos tiros de personal que dejaron el marcador 86-82.
Marcus Thornton con 28 segundos para el final anotó el segundo de dos tiros de personal y ahí se quedó el marcador final porque Ricky y Greene fallaron sus respectivos tiros en las últimas posesiones que tuvieron ambos equipos.
Williams también surgió como factor ganador y sexto jugador de los Timberwolves al anotar 14 puntos, incluidos siete en los últimos cuatro minutos que permitieron al equipo de Minnesota conseguir el tercer triunfo consecutivo y ponerse con marca ganadora de 13-12 por primera vez en lo que va de temporada.
El base puertorriqueño de origen leonés José Juan Barea jugó 21 minutos en los que aportó seis puntos al anotar 1 de 4 tiros de campo, falló dos intentos de triples, y estuvo perfecto (4-4) desde la línea de personal, además repartió tres asistencias y capturó un rebote.
Thornton concluyó el partido como líder encestador de los Kings al aportar 22 puntos, pero nunca pudo controlar las acciones de Rubio en la dirección del juego.